04 Productos financieros complejos

Continuando con la lección previa sobre productos financieros básicos, seguramente te suenan productos más complejos como las opciones o productos apalancados. Estos productos de inversión no son aptos para inversores que están comenzando ya que pueden venir con un alto nivel de riesgo de pérdidas. Aun así, este video te introducirá brevemente a este tipo de productos para tener un mayor conocimiento del propósito de los mismos y los riesgos que conllevan.

Versión escrita

Persona pensando si la acción subirá o bajará.

Una introducción a los derivados y productos apalancados

Hay una amplia gama de productos financieros a elegir si empiezas a invertir, incluidos los que son muy complejos. Ejemplos de estos son las opciones y productos apalancados. Estos productos de inversión no son adecuados para el inversor principiante, ya que conllevan un mayor riesgo de pérdidas. Sin embargo, nos gustaría presentarlos brevemente para que comprendas mejor el riesgo de los mismos.

Derivados

Si eres el propietario de una acción, posees una parte correspondiente de esa compañía. Pero también hay productos de inversión que derivan su valor de un activo o producto subyacente, como una acción o materia prima. Estos productos se denominan derivados. Los inversores experimentados pueden usar derivados para especular sobre los movimientos de precios o para cubrir el riesgo. Aunque los derivados pueden en algunos casos lograr un alto rendimiento, generalmente también conllevan altos costes y riesgos.

Opciones

Un ejemplo común de derivados es un contrato de opción. Si tienes cierta expectativa sobre cómo cambiará el precio de una acción, puedes operar con esta posibilidad utilizando una opción. Como su nombre lo indica, las opciones te dan el derecho de comprar o vender un activo subyacente, como una acción, a un precio fijo en una fecha predeterminada en el futuro. Una opción call te da derecho a comprar el producto subyacente, mientras que una opción put el derecho a vender.

Operar con apalancamiento.

Supón que el precio de una acción es de 20€, pero esperas un aumento en el próximo mes. Por ello, puedes comprar una opción de compra, que te da derecho a comprar esta acción más tarde, a un precio predeterminado. Supongamos que eliges una opción que te da derecho a comprar 100 acciones, por 21€ cada una, dentro de dos meses. Para obtener este derecho, pagas una prima, por ejemplo, 1,50€. Esta prima debe multiplicarse por un factor, que es la cantidad de acciones que cubre la opción, a menudo 100. Si compras este contrato de opción, la cantidad que inviertes sería, por lo tanto, igual a 150€.

Si el precio de la acción aumenta a 25€ al final de los 2 meses, puedes ejercer la opción y abrir una posición para 100 acciones a un precio de 21€ por acción. Como el precio del mercado es más alta, puedes obtener una ganancia directamente vendiendo las acciones. Por acción, recibirías 25 euros de la venta. Teniendo en cuenta el precio de compra de 21€ y la prima de 1,50€, el beneficio se reduce a 2,50€ por acción, o 250€ en total. Si hubieras utilizado la inversión inicial de 150€ para comprar las acciones directamente, habrías obtenido rendimientos sobre 7 acciones en lugar de 100, y te habrías beneficiado menos del aumento.

Explicación de las opciones en una gráfica.

Futuros

Otro tipo común de derivados son los contratos de futuros. Los futuros son contratos estandarizados que, como las opciones, se hacen entre dos partes a un precio fijo y fecha de vencimiento. A diferencia de las opciones, casi todos los contratos de futuros se liquidan mediante pagos en efectivo, en lugar de la entrega física del producto subyacente al vencimiento. Además, el tamaño del contrato tiende a ser mayor en comparación con las opciones.

Supongamos que crees que subirá un índice bursátil. Actualmente este tiene un precio de 600€, y consideras comprar un contrato de futuros con un multiplicador de 200. El valor total de este contrato de futuros sería de 120,000€. Al negociar con futuros, no necesitas comprar el valor del contrato total, sino que generalmente necesitas un margen inicial para obtener el contrato (garantía). Digamos que el producto requiere una garantía del 15%. Obtendrías una exposición de 120,000€ al subyacente, haciendo un depósito de al menos 18,000€ como garantía en tu cuenta. Esto significa que puedes obtener una gran exposición con un pequeño margen inicial en un contrato de futuros.

Explicación del tamaño de un contrato y el margen requerido en los futuros.

A diferencia de las opciones, los futuros se liquidan a diario. Esto significa que si el futuro ha ganado 3 puntos al final del día de mercado, recibirá 3 veces el multiplicador de 200, por una cantidad de 600€. Ten en cuenta que debido a que el tamaño del contrato es mayor que el margen, también es posible perder más que tu depósito inicial con los futuros.

Productos apalancados

También hay productos apalancados que son emitidos por instituciones financieras que tienen diferentes nombres y características. Con estos productos, a menudo pides prestado dinero por parte del emisor del producto para operar con mayor exposición a un activo subyacente y, como tal, crea un efecto de apalancamiento. Estos productos generalmente tienen un alto coste interno, que son cobrados por el emisor. Ejemplos de estos productos son warrants y certificados.

Estos productos, así como las opciones y los futuros, no son adecuados para el inversor principiante porque son complejos, volátiles por naturaleza y arriesgados. Solo hemos cubierto los conceptos básicos de esta lección, y si deseas operar con estos productos, se recomienda encarecidamente que obtengas más información antes de comenzar.

Próximamente

La próxima lección examinará qué determina los precios de los instrumentos financieros, por qué se mueven y cómo diferenciar entre los diferentes precios.

Continuando con la lección previa sobre productos financieros básicos, seguramente te suenan productos más complejos como las opciones o productos apalancados. Estos productos de inversión no son aptos para inversores que están comenzando ya que pueden venir con un alto nivel de riesgo de pérdidas. Aun así, este video te introducirá brevemente a este tipo de productos para tener un mayor conocimiento del propósito de los mismos y los riesgos que conllevan.

Versión escrita

Persona pensando si la acción subirá o bajará.

Una introducción a los derivados y productos apalancados

Hay una amplia gama de productos financieros a elegir si empiezas a invertir, incluidos los que son muy complejos. Ejemplos de estos son las opciones y productos apalancados. Estos productos de inversión no son adecuados para el inversor principiante, ya que conllevan un mayor riesgo de pérdidas. Sin embargo, nos gustaría presentarlos brevemente para que comprendas mejor el riesgo de los mismos.

Derivados

Si eres el propietario de una acción, posees una parte correspondiente de esa compañía. Pero también hay productos de inversión que derivan su valor de un activo o producto subyacente, como una acción o materia prima. Estos productos se denominan derivados. Los inversores experimentados pueden usar derivados para especular sobre los movimientos de precios o para cubrir el riesgo. Aunque los derivados pueden en algunos casos lograr un alto rendimiento, generalmente también conllevan altos costes y riesgos.

Opciones

Un ejemplo común de derivados es un contrato de opción. Si tienes cierta expectativa sobre cómo cambiará el precio de una acción, puedes operar con esta posibilidad utilizando una opción. Como su nombre lo indica, las opciones te dan el derecho de comprar o vender un activo subyacente, como una acción, a un precio fijo en una fecha predeterminada en el futuro. Una opción call te da derecho a comprar el producto subyacente, mientras que una opción put el derecho a vender.

Operar con apalancamiento.

Supón que el precio de una acción es de 20€, pero esperas un aumento en el próximo mes. Por ello, puedes comprar una opción de compra, que te da derecho a comprar esta acción más tarde, a un precio predeterminado. Supongamos que eliges una opción que te da derecho a comprar 100 acciones, por 21€ cada una, dentro de dos meses. Para obtener este derecho, pagas una prima, por ejemplo, 1,50€. Esta prima debe multiplicarse por un factor, que es la cantidad de acciones que cubre la opción, a menudo 100. Si compras este contrato de opción, la cantidad que inviertes sería, por lo tanto, igual a 150€.

Si el precio de la acción aumenta a 25€ al final de los 2 meses, puedes ejercer la opción y abrir una posición para 100 acciones a un precio de 21€ por acción. Como el precio del mercado es más alta, puedes obtener una ganancia directamente vendiendo las acciones. Por acción, recibirías 25 euros de la venta. Teniendo en cuenta el precio de compra de 21€ y la prima de 1,50€, el beneficio se reduce a 2,50€ por acción, o 250€ en total. Si hubieras utilizado la inversión inicial de 150€ para comprar las acciones directamente, habrías obtenido rendimientos sobre 7 acciones en lugar de 100, y te habrías beneficiado menos del aumento.

Explicación de las opciones en una gráfica.

Futuros

Otro tipo común de derivados son los contratos de futuros. Los futuros son contratos estandarizados que, como las opciones, se hacen entre dos partes a un precio fijo y fecha de vencimiento. A diferencia de las opciones, casi todos los contratos de futuros se liquidan mediante pagos en efectivo, en lugar de la entrega física del producto subyacente al vencimiento. Además, el tamaño del contrato tiende a ser mayor en comparación con las opciones.

Supongamos que crees que subirá un índice bursátil. Actualmente este tiene un precio de 600€, y consideras comprar un contrato de futuros con un multiplicador de 200. El valor total de este contrato de futuros sería de 120,000€. Al negociar con futuros, no necesitas comprar el valor del contrato total, sino que generalmente necesitas un margen inicial para obtener el contrato (garantía). Digamos que el producto requiere una garantía del 15%. Obtendrías una exposición de 120,000€ al subyacente, haciendo un depósito de al menos 18,000€ como garantía en tu cuenta. Esto significa que puedes obtener una gran exposición con un pequeño margen inicial en un contrato de futuros.

Explicación del tamaño de un contrato y el margen requerido en los futuros.

A diferencia de las opciones, los futuros se liquidan a diario. Esto significa que si el futuro ha ganado 3 puntos al final del día de mercado, recibirá 3 veces el multiplicador de 200, por una cantidad de 600€. Ten en cuenta que debido a que el tamaño del contrato es mayor que el margen, también es posible perder más que tu depósito inicial con los futuros.

Productos apalancados

También hay productos apalancados que son emitidos por instituciones financieras que tienen diferentes nombres y características. Con estos productos, a menudo pides prestado dinero por parte del emisor del producto para operar con mayor exposición a un activo subyacente y, como tal, crea un efecto de apalancamiento. Estos productos generalmente tienen un alto coste interno, que son cobrados por el emisor. Ejemplos de estos productos son warrants y certificados.

Estos productos, así como las opciones y los futuros, no son adecuados para el inversor principiante porque son complejos, volátiles por naturaleza y arriesgados. Solo hemos cubierto los conceptos básicos de esta lección, y si deseas operar con estos productos, se recomienda encarecidamente que obtengas más información antes de comenzar.

Próximamente

La próxima lección examinará qué determina los precios de los instrumentos financieros, por qué se mueven y cómo diferenciar entre los diferentes precios.

backtotop
Empiece a invertir hoy.
Empiece a invertir hoy.
  • Tarifas inusualmente bajas.
  • Plataforma intuitiva y fácil de usar.
  • Globalmente en cualquier momento y lugar.
  • Estructura de seguridad.
  • Tarifas inusualmente bajas.
  • Plataforma intuitiva y fácil de usar.
  • Globalmente en cualquier momento y lugar.
  • Estructura de seguridad.

Nuestros socios

Nota: Invertir conlleva riesgos de perder el dinero depositado. Puede perder (parte de) su depósito. Le aconsejamos que solo invierta en productos financieros sobre los que tenga conocimiento y experiencia.

Nota:
Invertir conlleva riesgos de perder el dinero depositado. Puede perder (parte de) su depósito. Le aconsejamos que solo invierta en productos financieros sobre los que tenga conocimiento y experiencia.